Nacional

El sector de los berries reclama a Planas su inclusión en la PAC

Freshuelva se adhiere y participará en la movilización convocada por Cooperativas Agro-alimentarias y Asaja-Huelva para reclamar acciones ante los graves problemas que amenazan al sector agrícola de la provincia.

Freshuelva ha trasladado al ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, que se extremen los controles y que se cumplan con las inspecciones fitosanitarias para la frambuesa y el arándano procedente de terceros países, cuya entrada masiva en Europa ha estado provocando un desplome acusado de los precios en el mercado.

Freshuelva le ha hecho llegar sus reivindicaciones al titular español de Agricultura a través de la Federación Española de Asociaciones de Productores Exportadores de Frutas, Hortalizas, Flores y Plantas vivas, Fepex, que ha participado en la reunión de Luis Planas con representantes del sector de frutas y hortalizas. Para Freshuelva, es fundamental trasladar a la Comisión Europea la necesidad de incrementar las medidas de control de entrada a las exportaciones que llegan procedente de terceros países a la UE para que se les aplique estrictamente la legislación en materia de inspecciones.

De la misma forma, Freshuelva ha trasladado a Planas la reivindicación del sector de los frutos rojos de la provincia onubense para ser incluido en el régimen de pagos directos de la Política Agraria Común (PAC), cuya reforma se debate en la actualidad en Europa, atendiendo al promedio de hectáreas cultivadas y empleo generado por cuenta ajena y propia en el entorno rural. En este contexto, Freshuelva ha lamentado que la reunión celebrada en el día de ayer se haya cerrado sin compromisos claros de la Administración para paliar la crisis que atraviesa el sector, por lo que su junta directiva ha decidido adherirse a la movilización que, para el próximo 5 de marzo, han convocado Asaja-Huelva y Cooperativas Agro-alimentarias.

En este sentido, considera necesario que las administraciones tomen medidas para paliar la crisis de un sector que lleva años luchando sin ayudas por sobrevivir a un mercado que le castiga con precios bajos, pero al que concurren productos que, gracias a acuerdos comerciales con países terceros, incluso incumplen la normativa laboral y sanitaria europea, a la que sí tenemos que ceñirnos los productos nacionales.