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El Gobierno cifra en 71 millones los siniestros contabilizados por temporal

La borrasca Gloria ha sido el tercer temporal mediterráneo en nueve meses que bate récords históricos por sí solo, tanto por espesor de nieve, como altura de olas, precipitaciones máximas en 24 horas y rayos caídos en un solo día en un mes de enero.

El Gobierno ha informado este martes de que el Consorcio de Compensación de Seguros ha contabilizado más de 10 000 siniestros por los daños causados por la tormenta Gloria que ascienden a 71 millones de euros, de los espera pagar la mayor parte en un plazo de cuatro meses.

«Se iniciará el pago, por parte del Consorcio de Seguros, el próximo día 7 de febrero y estimamos que en el plazo de cuatro meses se habrá abonado el 85 por ciento de las incidencias» de las que ha tenido información el propio Consorcio, ha dicho la portavoz del Ejecutivo, María Jesús Montero, en rueda de prensa posterior al Consejo de ministros.

Son datos que el ministerio del Interior ha trasladado hoy al gabinete, según Montero, quien ha precisado que el objetivo del Gobierno es que el resto de la valoración de daños se realice en «el menor plazo posible» para que los afectados puedan recibir las ayudas previstas en la ley en un tiempo razonable.

Y ha precisado que este es el objetivo para las medidas que se adopten por daños personales y materiales, pero también para ayudas fiscales y laborales.

Montero ha recordado que la borrasca Gloria ha provocado 14 víctimas mortales y 82 heridos, balance al que hay que sumar otras dos personas desaparecidas.

La ministra ha destacado la elevada preparación, tanto técnica como profesional, y la capacidad de respuesta y de coordinación que tiene España para dar respuesta a emergencias por fenómenos adversos como este temporal que ha afectado a numerosas zonas de la península que, ha recordado, ya visitó el presidente, Pedro Sánchez.

Ha asegurado asimismo que el Gobierno está analizando «de forma pormenorizada, exhaustiva» los daños de la borrasca y está comprometido a poner en marcha «a la mayor celeridad posible» las medidas necesarias para restablecer la normalidad en los lugares afectados.

La portavoz ha recordado que, durante el temporal, la Unidad Militar de Emergencias (UME) movilizó en Teruel y Castellón 355 efectivos y 107 vehículos, y en las labores de ayuda y rescate participaron más de 1800 guardias civiles y un número similar de policías, aún por cuantificar.

También, a petición de la dirección general de la protección civil de la Generalitat, se ha activado el sistema Copernicus para la obtención de mapas de valoración en distintas zonas dañadas, especialmente para la vigilancia de los entornos de los ríos Ter y Tordera en Girona.

Temporal sin precedentes

Lo acontecido estos últimos años en el área mediterránea es «coherente con los distintos escenarios de cambio climático que se vienen realizando desde hace décadas, que avisan de fenómenos adversos cada vez más frecuentes e intensos», informa este martes en una nota el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico

No obstante, se precisa, «asignar responsabilidades al cambio climático a un único evento adverso exigiría en cualquier caso un estudio más complejo y extenso de atribución».

El área mediterránea española sufre, desde hace varios años, temporales sin precedentes, según recuerda el comunicado.

Así lo avalan los datos registrados por la red de estaciones meteorológicas de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

Este mes la borrasca Gloria en el área mediterránea provocó un temporal invernal con mala mar, lluvias persistentes, vientos fuertes, nieve abundante, mínimas extremas y numerosas descargas eléctricas, que acumuló récords de todo tipo dentro de un mismo evento.

El balance tras el temporal revela que la mala mar provocó olas con máximos históricos, de 8,44 metros en la boya de Valencia el 20 de enero.

Puesto que la altura significativa no es más que el promedio del tercio de la elevación de las olas más altas, se calcula que las olas podrían haber superado los 13 metros de altura.

Ese mismo día la boya de Dragonera, en las Islas Baleares, también marcó un máximo histórico con 7,97 metros de altura significante superando su anterior récord de 6,33 metros de enero de 2017.

El 21 fue el día de enero con mayor número de descargas eléctricas, 3.035 rayos caídos dentro de la Comunidad Valenciana desde que empezó a funcionar la red de descargas, en la década de 1990.

Entre los días 19 y 23 de enero de 2020, siete estaciones acumularon más de 300 litros por metro cuadrado, y en la de Barx (Valencia) se llegó hasta los con 433 litros, cuatro veces más de lo normal para todo un mes de enero.

El día 21 se batieron innumerables récords de lluvia asociados a un mes de enero: en Barcelona-aeropuerto se recogían 27 litros/metro cuadrado más que el anterior récord de hace casi 75 años; en Tortosa (Tarragona) se recogía el doble del anterior récord hacía casi 90 años, y en Daroca (Zaragoza), observatorio con más de 100 años de datos, se acumulaba prácticamente el doble que el récord anterior hace casi 70 años.

Por nieve, ese día 21 se registraron 86 centímetros de espesor en Vilafranca (Castellón), superando el máximo histórico de la serie, de 80 centímetros acumulados que se había registrado el 7 de marzo de 1968.

A partir de 2019, la frecuencia e intensidad de estos fenómenos adversos categorizados como históricos parece haberse disparado, con tres de ellos en solo nueve meses.

Otro sin precedentes antes de Gloria fue el ocurrido en el sureste peninsular en la pasada Semana Santa, que fue histórico para un mes de abril en el sureste peninsular, y provocó que en algunas zonas costeras de Alicante, Región de Murcia y extremo sur de Valencia lloviera en tan solo 5 días 5 veces más de lo habitual en todo un mes de abril y el doble que en una primavera convencional.

Cinco meses más tarde, del 11 al 15 de septiembre, siete personas perdieron la vida por las lluvias torrenciales en el episodio de precipitaciones más importante en la Región de Murcia de al menos los últimos 50 años, en extensión, intensidad y persistencia, y en la comarca alicantina de la Vega Baja, el de mayor precipitación acumulada, al menos desde 1879.

En el pasado más reciente, estos temporales definidos como históricos por batir récords de forma consecutiva de uno o varios fenómenos meteorológicos en zonas extensas, causaron en enero de 2017 intensas nevadas en el interior de la Comunidad Valenciana y en provincias limítrofes, que dejaron decenas de miles de personas incomunicadas y sin servicios básicos.

En el verano de 2018 se batió el récord estival de descargas eléctricas, y en octubre de ese año se produjo la trágica riada de Sant Llorenç (Mallorca), con 13 fallecidos; ese mismo mes se registró el récord de máximas precipitaciones en una hora en Vinaròs, con 159,2 litros acumulados por metro cuadrado.