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China comunica la autorización oficial para exportar uva de mesa española

La Administración General de Aduanas de la República Popular de China ha comunicado hoy al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) la autorización oficial para exportar uva de mesa española a este mercado, unas ventas que podrán hacerse «de manera inmediata».

El MAPA ha confirmado en un comunicado que se cumple así el acuerdo alcanzado el pasado 28 de noviembre durante la visita de Estado a España del presidente chino Xi Jinping.
Las parcelas, los almacenes y las instalaciones de frío autorizadas por China figuran ya registradas en la aplicación informática del Ministerio para la gestión de importaciones y exportaciones para poder abordar las exportaciones en esta campaña.
Para la delegación china esta aplicación es un «elemento clave» de control y gestión, que otorga confianza en el sistema de certificación fitosanitaria de España.
En esta línea, esta campaña ya podrán exportarse uvas procedentes de las parcelas e instalaciones inscritas y que cumplen los requisitos del acuerdo de exportación entre España y China.
Se ubican, fundamentalmente, en las comarcas de Murcia, Alicante y algunas zonas de Aragón, Andalucía y Castilla-La Mancha.
La autorización, en la que no se incluye la uva pasa, se ha logrado después de varios años de negociaciones «en los que ha habido que sortear numerosas dificultades técnicas», ya que según el Ministerio «China es un país extremadamente exigente en materia fitosanitaria».
La última auditoría de la delegación de técnicos y representantes de la administración china a España se produjo en julio, con el objeto de comprobar el cumplimiento del protocolo firmado.
China produce alrededor de 11 millones de toneladas de uva de mesa, pero las importaciones tienen «un importante valor» y las previsiones son de que, en los próximos años, sigan aumentando.
Actualmente, los principales exportadores de uva de mesa a China son Chile, Perú, Australia y Sudáfrica, aunque también Estados Unidos tiene ventas por importes significativos.
Según el Ministerio, China está interesada en adquirir fruta de de elevada calidad, principalmente sin semillas, y variedades nuevas que puedan aportar una diferencia con la producción doméstica.
Un informe reciente del ICEX sobre este mercado confirmaba que el conocimiento y la presencia de la fruta española entre los consumidores chinos son aún «escasos».
Según el documento realizado por la Oficina Económica Comercial de la Embajada Española en Cantón, el chino es un mercado que debido a su crecimiento, su liberalización y a la «limitada competencia por los protocolos necesarios para la exportación representa una oportunidad para las empresas españolas».
Por ello, instaba a las empresas que se decidan a dar el salto y exportar a China a hacerlo con un plan «bien definido».
Actualmente, España cuenta con protocolos para la exportación de cítricos como naranjas, limones, mandarinas y pomelos desde 2005; en 2016, se abrió la puerta a la fruta de hueso como melocotones, nectarinas, paraguayos y ciruelas.
Fue esta apertura la que disparó el valor de la venta de fruta española a China, que ha pasado de los 1,3 millones de euros en 2014, hasta superar los 49 millones de euros en 2019.
También alertaba el ICEX de que los proveedores extranjeros deben afrontar en China «obstáculos e incertidumbres» vinculados a la «arbitrariedad en ciertos despachos aduaneros», en la aplicación de regulaciones y en la inspección y cuarentena.
Según el ICEX, en China hay oportunidades para los exportadores en los meses en los que la oferta local es escasa y puede ser atendida por las empresas españolas, donde las temporadas son más largas y hay un mayor número de variedades.
En China, las frutas exportadas son percibidas como un producto de cierta exclusividad, reservado para la clase media y alta, e incluso utilizada como regalo de cortesía.
De ahí que otros países competidores han seguido una estrategia de exportación de fruta de máxima calidad, visualmente atractiva, con grandes calibres y cuidadosamente embalada.