El año pasado los embarques a China y Hong Kong se redujeron un 30 por ciento, por lo que un embalaje más atractivo sería vital para detener la caída de precios de los últimos dos años.
Uno de los aspectos que más preocupa es que el suministro por parte de otros países muestra una tendencia alcista, por lo que la uva peruana está dejando de ser una novedad.











