Los consumidores europeos han incrementado el consumo de verduras en los dos últimos años, según un estudio presentado este jueves por Worldpanel sobre la demanda y las ocasiones en que los ciudadanos comen en seis países -entre ellos España-.
El informe, que la consultora ha presentado en un seminario virtual, analiza los comportamientos en España, Italia, el Reino Unido, Alemania, Francia y Portugal, en base a tres millones de ocasiones de consumo alimentario durante los dos últimos ejercicios anuales entre agosto de 2024 y 2026.
Indica que las ocasiones en que los consumidores han elegido las verduras han crecido un 7,1 %, y también ha aumentado la ingesta de pizzas (10,9 %) y de pasta (1,7 %); por el contrario, han caído un 5,9 % las ocasiones en que se han consumido sándwiches.
La consultora ha explicado que estos cambios se deben a que durante estos dos años han disminuido los momentos en los que los ciudadanos comen al día, lo que ha repercutido en la caída de los sándwiches; pero también ha incrementado el interés por comida sana (verduras) y por la preparación de platos fáciles (pizza).
Momentos de consumo
Sin embargo, dentro de todos los momentos de consumo analizados, la carne representa un 24 % de las ocasiones, la pasta un 13 %, los sándwiches un 11 %, los platos de verduras un 9 % y el pescado, las ensaladas y la sopa cuentan con un 8 %, respectivamente, y la pizza queda por detrás, el 6 %.
Pero el estudio indica que dentro del consumo global están ganando espacio la pizza, los huevos, las verduras, el arroz o los platos étnicos mientras que pierden cuota los sándwiches, la carne, las sopas o los guisos y los platos con patata.
También destaca la tendencia a optar por comidas fáciles y sanas, que en España ha aumentado un 6 %, un crecimiento inferior al resto de los países analizados, salvo Alemania.
Por otro lado, las ocasiones de picoteo o de productos de «indulgencia» y de capricho están cayendo entre los consumidores europeos.
Sin embargo, la consultora ha apuntado que esa indulgencia está aumentando en las primeras horas del día, con un 8 % más en el desayuno y un 1 % más en el aperitivo de media mañana; por el contrario, baja un 4 % en los postres y en los ratos posteriores a las comidas principales.
















