En una campaña marcada por la exigencia climática, las altas temperaturas en los meses de verano y los recientes episodios de lluvias intensas, la rentabilidad del productor de pepino tipo Almería pasa por contar con materiales genéticos capaces de sostener un ritmo constante de recolección sin comprometer el estado fitosanitario de la planta.
En este escenario, el pepino holandés Jarama, desarrollado por la casa de semillas almeriense CapGen Seeds, se ha posicionado como una de las principales referencias para los ciclos de primavera, verano y otoño temprano gracias a su equilibrio vegetativo-generativo, su rápida entrada en producción, su gran capacidad de rebrote siendo este de calidad y su excelente comportamiento postcosecha.
Amplia ventana de trasplante y gran acogida comercial
El salto de Jarama al mercado comercial viene respaldado por tres años previos de desarrollo y una campaña precomercial en la que la variedad fue sometida a condiciones de estrés térmico real en distintas comarcas productoras.
Hiedra Muñoz, responsable de Desarrollo de CapGen Seeds, explica que el material se ha evaluado de forma exhaustiva tanto en zonas de sierra y estructuras de malla como en invernaderos del Poniente y del Levante almeriense, mostrando una gran solvencia frente a las altas temperaturas y una notable adaptabilidad a diferentes manejos.
Esta fiabilidad en campo se ha traducido en una rápida adopción por parte del sector productor. Según señala José Antonio Fernández Ibarra, técnico comercial de la compañía, la demanda durante este primer año de comercialización ha superado las previsiones hasta agotar el stock inicial de semilla, de cara a la nueva disponibilidad prevista para las siembras de febrero.
Uno de los factores clave de este éxito reside en su amplio recorrido de fechas, ya que Jarama permite realizar trasplantes continuados desde el mes de febrero hasta finales de agosto.
Rendimiento en invernadero: precocidad y capacidad de rebrote continuo
Más allá de los ensayos técnicos, el comportamiento de Jarama está confirmando su potencial productivo en las explotaciones comerciales de la provincia. Productores del Poniente almeriense destacan la sencillez de manejo de una variedad rústica, que requiere un aporte muy contenido de abonado nitrogenado y mantiene una entrada en producción ágil y constante.
En el seguimiento a pie de cultivo, el rendimiento agronómico de Jarama sobresale por tres factores determinantes para la cuenta de resultados del agricultor:
- Productividad desde el primer tramo. La variedad permite mantener una cadencia de recolección constante cada dos días.
- Continuidad en los tallos secundarios. A diferencia de otros materiales que tienden a frenar su desarrollo generativo cuando soportan una alta carga de fruto, Jarama conserva intactos los brotes laterales y tiene una alta capacidad de rebrote sin mermar la calidad y producción. Una vez descargada la parte superior de la planta, los tallos secundarios entran rápidamente en floración, evitando parones productivos y permitiendo proyectar altos rendimientos en condiciones óptimas de cultivo.
- Fortaleza frente a la humedad. Agricultores de dilatada trayectoria en el cultivo de pepino coinciden en señalar la buena estructura de la planta, caracterizada por un entrenudo corto, un cuaje uniforme de arriba abajo y una notable tolerancia en campo frente a problemas de mildiu y ceniza (oídio), incluso tras jornadas de elevada humedad ambiental y lluvias torrenciales como las vividas a mediados de octubre.
Arquitectura aireada, calidad de fruto y protección frente al CGMMV
El rendimiento en kilos de Jarama va acompañado de una morfología de planta y fruto diseñada para facilitar tanto el manejo fitosanitario en el invernadero como la comercialización en los mercados de exportación:
- Planta medio-abierta que favorece la aireación. Presenta un vigor equilibrado con hoja de color verde medio y un porte abierto que facilita la ventilación interna del cultivo y la entrada de luz. Esta estructura reduce la condensación de agua sobre la masa vegetal, minimizando el riesgo de aparición de enfermedades fúngicas como Mycosphaerella (chancro gomoso), mildiu o ceniza.
- Calidad comercial durante todo el ciclo. Produce frutos rectos, muy uniformes, de color verde oscuro brillante y con un asurcado bien marcado desde los primeros cortes hasta el final del cultivo. No muestra tendencia a formar «cuello de botella» y cuenta con un cierre pistilar pequeño, lo que garantiza una excelente vida útil y conservación postcosecha en los destinos más exigentes
- Seguridad genética frente a virosis. Jarama cuenta con resistencia (HR) a Cladosporium cucumerinum (Ccu) y Corynespora cassiicola (Cca), además de resistencia intermedia (IR) a oídio (Px), al virus de las venas amarillas del pepino (CVYV) y, de manera fundamental, al virus del moteado verde del pepino (CGMMV). Esta última resistencia le permite mantener la planta sana y productiva incluso en fincas con alta presión vírica acumulada por la reiteración de ciclos de pepino.
Con la consolidación de Jarama en el segmento de primavera-verano y el trabajo paralelo de su departamento de I+D en nuevas líneas precomerciales orientadas a cubrir los ciclos largos de invierno, CapGen Seeds refuerza su catálogo de cucurbitáceas aportando al agricultor variedades rentables, seguras y adaptadas a las exigencias reales del campo.



















