El Ayuntamiento de El Ejido (Almería) ha cifrado en más de 5 millones de euros la primera valoración de los daños materiales causados por el paso de la dana Adam, que descargó el sábado 70 litros por metro cuadrado en unas dos horas y que ha dejado en el municipio unas 100 hectáreas de invernaderos afectadas.
Este cálculo oficial del consistorio sobre la superficie agrícola dañada contrasta notablemente con las primeras estimaciones realizadas por las organizaciones agrarias, que llegaron a elevar la zona de impacto hasta las 3.000 o 4.000 hectáreas, aunque refiriéndose a diferentes puntos de la provincia.
Según el balance provisional del Ayuntamiento, el coste de los daños en suelo rústico asciende a 4,34 millones de euros, de los cuales 3,9 millones corresponden directamente a explotaciones agrícolas. Los invernaderos han sufrido graves inundaciones por la entrada de escorrentías de agua y lodo, así como el derrumbe de muros y el colapso estructural de algunas instalaciones.
La alcaldesa de El Ejido, Julia Ibáñez, ha destacado que «afortunadamente» no se han producido daños personales. No obstante, el Centro de Coordinación Operativa y Videovigilancia (CECOV) ha atendido más de un centenar de incidencias a través del 112, relacionadas con vehículos inmovilizados, bajos anegados y arrastres procedentes de las ramblas.

El temporal también ha causado importantes destrozos en la extensa red de caminos rurales, naves industriales y comercios —con especial incidencia en el entorno de la Avenida El Treinta—, además de afectar a unos 25 edificios públicos, incluyendo centros educativos, el Espacio Murgijoven y los pabellones de núcleos como Santa María del Águila o Las Norias.
El Ayuntamiento, que mantiene activado el Plan de Emergencias Municipal, ha movilizado a todos los servicios para restablecer la normalidad en las vías y ha instado a los agricultores y empresarios perjudicados a presentar las correspondientes solicitudes de evaluación.
De este modo, los técnicos municipales podrán desplazarse a las fincas y negocios para comprobar sobre el terreno el alcance de los desperfectos y emitir los informes oficiales.





















