Los productores franceses de tomate vuelven a la carga por la competencia desleal por parte de Marruecos y de algunas de sus empresas en el negocio de esta categoría.
Azura sigue teniendo la tarrina de 250 gramos de tomate cherry por debajo del euro y los franceses se están furiosos, ya que la clave se encuentra en los miles de trabajadores que recolectan los tomates que se venderán en los supermercados franceses a 0,99 euros, lo que supone una diferencia de 2-3 veces menor con respecto al producto francés.
La empresa franco-marroquí Azura se enfrenta a acusaciones de explotación laboral de trabajadores migrantes, que trabajan en los invernaderos de estas empresas.
Actualmente, hay en Agadir 7.000 inmigrantes de manera ilegal que trabajan en los invernaderos y que cobran 6,7 euros por una jornada que va desde las 6 de la mañana hasta las 14:00 horas, según recoge un reportaje de France 24.
Azura señala que la clave de su precio económico no se encuentra en los trabajadores inmigrantes ni en salarios bajos, sino en un proceso tecnológico muy avanzado de su ‘packaging’ y de su logística interna, que «nos permite trabajar grandes cantidades de tomate cherry a diario», señala Mohasine Mehdaoui, director de Packaging de la planta de Azura.
Además de Francia, los cherry de Azura ya se encuentran en algunas cadenas españolas.













