Los precios en origen que perciben los agricultores y ganaderos han subido de media un 53,97 % desde 2020, mientras que los costes para producir sus alimentos se han elevado un 29,54 %, según los índices de precios percibidos y de precios pagados del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).
Con datos actualizados a abril de 2026 y con el año 2020 de referencia, los precios de los productos agrícolas han repuntado de media en el campo un 63,84 % durante este periodo, con la categoría de tubérculos -principalmente, patata- como la que más se ha disparado (+143 %), seguida de la de aceite de oliva (94,64 %) y hortalizas (89,75 %).
Estos crecimientos contrastan con los precios percibidos por los agricultores por la venta de semillas (+1,94 % desde 2020), cereales (+13,05 %), flores y plantas ornamentales (+13,64 %), cultivos industriales como la remolacha, el algodón, el girasol o el tabaco (+30,41 %) o el de frutas no cítricas (+31,30 %).
En la franja media se encuentran el aumento de los precios recibidos por los citricultores (+68,62 %), por los productores de forrajes (+53,56 %) o los del sector vitivinícola (+45,04 %).
Los bonos nitrogenados, a la cabeza en costes
El índice general de precios de bienes y servicios pagados por los agricultores oscila entre el repunte de los fertilizantes nitrogenados (+110,29 %) y las enmiendas de abonos, que cuestan este año un 9,09 % menos que en 2022.
En general, la categoría de fertilizantes se ha encarecido de media un 82,13 %; la de servicios de conservación de reparación de maquinaria, un 39,27 %; la de servicios de conservación y reparación de edificios, un 32,43 % y la de productos fitopatológicos, un 28,81 %.
Los gastos por la compra de material y pequeño utillaje han aumentado un 23,06 %; los de los alimentos del ganado, un 21,60 % y los de los servicios veterinarios, un 11,72 %.
Y los costes energéticos se han incrementado un 48,43 %, un aumento medio que es superado por los carburantes (+90,51 %) pero que es inferior a lo que han crecido los de los lubricantes (+19,08 %) o la electricidad (+8,94 %).
Comparativa en el último año: Un 40 % más en carburantes
Si se comparan los índices de precios percibidos y pagados por los agricultores españoles entre abril de 2026 y el mismo mes de 2025 se constata tres grandes bajadas en las cotizaciones agrarias: del -31,36 % en el precio de la lana, del -21,85 % en el de las frutas no cítricas y del -17,75 % en el precio del porcino para abasto.
Los incrementos más abultados han correspondido a los precios de las hortalizas (+22,44 %), cítricos (17,33 %) y ovino para abasto (+15,30 %).
En relación con los costes de producción, la comparativa interanual de los índices de precios pagados de abril pasado arroja un alza de los gastos en carburantes del 39,89 %; del 36,04 % para los fertilizantes fosfatados; del 25,85 % para los abonos nitrogenados y del 10,63 % para la electricidad.














