Las condiciones de altas temperaturas, unidas a situaciones de estrés del cultivo, favorecen su rápida proliferación, lo que puede derivar en daños significativos si no se detecta y gestiona a tiempo.
En este contexto, el manejo de esta plaga se ha vuelto cada vez más complejo. La progresiva reducción de materias activas disponibles limita las opciones de control, obligando a los técnicos a trabajar con menos herramientas frente a una plaga con una elevada capacidad de adaptación. Esto hace imprescindible adoptar un enfoque más estratégico, basado no solo en la intervención puntual, sino en la planificación a lo largo de todo el ciclo del cultivo.
Gestión de resistencias
Uno de los aspectos clave en este escenario es la gestión de resistencias. Tetranychus urticae presenta una gran facilidad para desarrollar tolerancia a distintas materias activas, por lo que resulta fundamental diseñar programas que incluyan una rotación efectiva de modos de acción, siguiendo las recomendaciones del IRAC, con el objetivo de preservar la eficacia de las herramientas disponibles a medio y largo plazo.
Por ello, el control de ácaros debe abordarse desde una estrategia integrada que combine distintas herramientas en función del momento del cultivo y del nivel de presión de la plaga. El objetivo no es únicamente actuar cuando el problema es visible, sino anticiparse y construir programas coherentes y bien estructurados.
Herramientas
Dentro de este planteamiento, la combinación de soluciones con diferentes modos de acción resulta clave. Herramientas como Dinamite® (25.360 | IRAC Grupo 20B), con un modo de acción diferencial, permite posicionar tratamientos en fases tempranas del desarrollo de la plaga. A su vez, su integración con otras soluciones como Milbeknock® (24.062 | IRAC Grupo 6), orientado a programas de rotación, o formulaciones como Neudosan® (ES-01239 | IRAC UNF) y Majestik® (ES-00848. | IRAC UNM), que aportan flexibilidad y complementariedad dentro de la estrategia, facilita el diseño de programas adaptados a cada situación productiva.
En definitiva, el manejo de ácaros en hortícolas bajo invernadero requiere avanzar hacia un enfoque técnico basado en la anticipación, la correcta elección de herramientas y su adecuada combinación. Solo así es posible mantener un control eficaz y duradero frente a una plaga cada vez más exigente en su manejo.






