Las notificaciones sobre riesgos para la seguridad alimentaria a través del Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos (RASFF), aumentaron un 2 % en 2025, hasta 5.344, un dato que, según la Comisión Europea (CE), refleja «la vigilancia» de las autoridades de control de los Estados miembros y «el valor añadido» de la coordinación a escala europea.
Por tipo de notificación, dentro de ese mismo total, las «alertas» -cuando el producto ya está en el mercado- aumentaron un 14 % y, por primera vez, superaron en número a los rechazos en frontera -cuando el producto se detiene en la importación-, hasta ahora la categoría más numerosa.
Las frutas y verduras fueron, dentro del conjunto de la Red de Alerta y Cooperación (ACN, por sus siglas en inglés), el producto con mayor número de notificaciones por incumplimiento, con un 18 % del total (1.572 casos).
En cambio, las sospechas de fraude alimentario cayeron casi a la mitad (-46 %), hasta 1.755 casos, un descenso que Bruselas atribuye en parte a un cambio de criterio: las notificaciones por residuos de plaguicidas en productos de terceros países ya no se clasifican automáticamente como fraude cuando la sustancia está autorizada en el país de origen.
Por su parte, la red de Asistencia Administrativa y Cooperación (AAC), perteneciente a la ACN y centrada en incumplimientos de tipo administrativo, registró un descenso del 2 %, y en el caso de la red de Sanidad Vegetal -para proteger los cultivos europeos de plagas provenientes de plantas vivas y material vegetal-, sus notificaciones cayeron un 54 %.
Alemania, Países Bajos y Bélgica son los países que más notificaciones presentaron en 2025.
Las alertas alimentarias, al alza en la UE
En total, la CE registró 10.490 notificaciones de alerta alimentaria en 2025 a través de su Red de Alerta y Cooperación (ACN), un 11 % más que el año anterior, según el informe anual publicado el pasado viernes por el Ejecutivo comunitario.
Entre los episodios más destacados del año, el documento cita la contaminación por la toxina cereulida detectada en diciembre de 2025 en fórmulas infantiles fabricadas con un aceite importado de China, que afectó a más de 60 países y que la Comisión calificó como «uno de los episodios más complejos de los últimos años».
Entre los casos más curiosos, las autoridades eslovenas detectaron en octubre paracetamol en un envío de pepinillos en vinagre importados de la India, un hallazgo que investigadores de la UE atribuyen a posibles fuentes ambientales -como que la planta absorba el medicamento del agua de riego- o a contaminación durante el procesado.
El informe recoge otros incidentes notables: un brote de listeria en quesos franceses que causó dos muertes; un brote de salmonela en tomates cherry de Sicilia con más de 400 casos desde 2023, y la migración de metales pesados desde tazas esmaltadas chinas.












