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La UE publica el reglamento para obtener vegetales con nuevas técnicas genómicas

Varios productos elaborados a partir de plantas transgénicas ya están disponibles en el mercado o en fase avanzada de desarrollo fuera de la UE, como el trigo bajo en gluten, las patatas resistentes a patógenos y el maíz tolerante a la sequía.

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El Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE) recoge este viernes el Reglamento 2026/1388 que regula la obtención de vegetales agrícolas a partir de la utilización de las denominadas nuevas técnicas genómicas (NTGs), después de que la Eurocámara diera luz verde a la normativa el pasado 17 de junio.

Este nuevo marco normativo, que desliga en parte el uso de las NTG de la Directiva 2001/18/CE sobre organismos modificados genéticamente (OMG), facilitará la utilización de esas técnicas para acelerar la producción de plantas más resistentes a plagas y enfermedades, al cambio climático o a condiciones como la sequía o las altas temperaturas.

La normativa pone como ejemplo de NTGs la mutagénesis dirigida, la cisgénesis y la intragénesis, que introducen modificaciones genéticas sin transgénesis, es decir, sin insertar material genético de especies sexualmente incompatibles.

El Parlamento Europeo (PE), tras su aprobación, aseguró en un comunicado que las aplicación de las NTGs en la agricultura permitirá reducir la dependencia de los agricultores de las importaciones y mejorará su competitividad.

La ponente de la propuesta en la Eurocámara, la eurodiputada del PP Jessica Polfjard, aseguró el pasado 17 de junio que «los agricultores europeos llevan mucho tiempo reclamando el acceso a estas modernas herramientas de mejora genética para desarrollar cultivos más resistentes y menos dependientes de los plaguicidas«.

A diferencia de los OMG, en los que se introduce en una planta un código genético foráneo para mejorarla, estas nuevas técnicas sólo modifican el genoma de la propia planta o añaden material equivalente.

El reglamento distingue dos categorías: la categoría 1 (NTG-1) para las plantas consideradas equivalentes a las variedades convencionales, y la categoría 2 (NTG-2), que son plantas con modificaciones genéticas más complejas y que seguirán sujetas a la legislación vigente sobre OGM.

Varios productos elaborados a partir de plantas transgénicas ya están disponibles en el mercado o en fase avanzada de desarrollo fuera de la UE, como el trigo bajo en gluten, las patatas resistentes a patógenos y el maíz tolerante a la sequía.

Los Estados miembros podrán optar por no cultivar plantas de esta segunda categoría e introducir medidas de coexistencia para evitar su presencia involuntaria en otros productos.

Las plantas obtenidas mediante las NTG podrán patentarse, pero se establecen salvaguardias para garantizar su asequibilidad y un acceso equitativo para los agricultores. Además, se aplicarán tanto a las plantas originarias de Europa como a las importadas, siempre que no sean de producción ecológica.

En España, tanto el Gobierno como la industria de semillas y varias organizaciones agrarias celebraron el respaldo final de la Eurocámara del pasado miércoles a la regulación de las NTGs