El 81 % de los consumidores incluye esos productos en su dieta habitual y el 73 % afirma consumirlos «desde siempre».
«Las verduras congeladas se han integrado plenamente en la cocina diaria de los españoles. Los consumidores buscan soluciones que les permitan comer de forma saludable con menos tiempo, reducir el desperdicio y tener mayor flexibilidad en la cocina», ha destacado en una nota el secretario general de Asevec, Álvaro Aguilar.
Los cambios en los hábitos culinarios se reflejan en la forma de preparar este tipo de productos: las recetas a la plancha o salteadas (68 %) y las hervidas (41 %) continúan liderando las preferencias, pero la freidora de aire se ha convertido en el tercer método de cocinado más utilizado, elegido por el 41 % de los encuestados.
Además, el 77 % de los consumidores utiliza las verduras congeladas como guarnición, mientras que un 48 % lo hace como plato principal y un 38 %, para cenas rápidas.
Entre las verduras más consumidas destacan los guisantes (66 %), las judías verdes (63 %) y las espinacas (59 %), seguidas de los mix de verduras (49 %) y el brócoli (48 %).
Las frutas congeladas, elegidas por el 46 % de los consumidores, continúan ganando protagonismo por su facilidad de conservación, lo que permite disponer de fruta lista en cualquier momento, según el sector.
Los momentos de consumo más habituales son la comida (89 %) y la cena (76 %), mientras que el 14 % de las personas consume estos productos -en concreto frutas congeladas- durante el desayuno o la merienda.
La encuesta también revela que, cuando los consumidores piensan en verduras congeladas, las asocian principalmente con conceptos como rapidez, practicidad, alimentación saludable, ahorro de tiempo y disponibilidad.
















