Frutas y hortalizas representan el 9 % del gasto en gran consumo, según el análisis elaborado por Circana y presentado por su consultora senior de Retail, Mercedes Sánchez, en el 28º Congreso AECOC de Frutas y Hortalizas. El informe refleja que el mercado hortofrutícola español afronta una nueva etapa marcada por la necesidad de generar más valor más allá del crecimiento en volumen.
En este sentido, el consumidor actual es más prudente, controla su gasto, compara alternativas y busca reducir el desperdicio alimentario, al tiempo que exige productos que aporten valor en términos de calidad, sabor, conveniencia y bienestar.
A este escenario se suman factores estructurales como la volatilidad geopolítica, la incertidumbre en la oferta agrícola y los cambios demográficos, con una población en transformación y una creciente fragmentación de los hogares, donde los hogares unipersonales ganarán peso en los próximos años.
El fresco sigue liderando, pero cambian los patrones de consumo
Las frutas y hortalizas frescas continúan siendo el núcleo del mercado, concentrando más del 80 % del gasto y cerca del 88 % del volumen. Sin embargo, su evolución es desigual.
Las frutas muestran un comportamiento más dinámico, impulsadas por categorías como frutos rojos, aguacate, kiwi, sandía y frutas tropicales, asociadas a nuevas ocasiones de consumo y hábitos más saludables.
En el caso de las hortalizas, el crecimiento es más moderado y se apoya principalmente en productos básicos, lo que pone de relieve la necesidad de simplificar su consumo mediante formatos más prácticos y soluciones adaptadas a los hogares actuales.
Conveniencia y nuevos formatos como palanca de crecimiento
El estudio destaca el crecimiento de los formatos orientados a la conveniencia. La IV y V gama representa ya el 7,6 % del valor de la categoría, mientras que conservas y congelados mantienen un peso relevante. También destacan segmentos emergentes como las verduras deshidratadas, con crecimientos especialmente significativos.
Estos formatos no sustituyen al producto fresco, sino que amplían las ocasiones de consumo, respondiendo a necesidades de rapidez, control de porciones y reducción del desperdicio alimentario.
Las conclusiones del informe apuntan a que el futuro del sector dependerá de una gestión más precisa del surtido, una mayor segmentación de la demanda y una activación basada en momentos reales de consumo, con el objetivo de incrementar la presencia de frutas y hortalizas en la vida cotidiana del consumidor.
El relevo generacional y la modernización claves para el futuro del sector
En su discurso inaugural, el conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca de la Generalitat Valenciana, Miguel Barrachina, ha destacado la importancia del relevo generacional y la modernización del sector agrario como elementos clave para consolidar el liderazgo exportador del agroalimentario valenciano.
El conseller ha subrayado la necesidad de facilitar la incorporación de jóvenes agricultores y ganaderos, así como de impulsar inversiones orientadas a la innovación, la eficiencia y la mejora de la competitividad de las explotaciones. También ha puesto en valor la fortaleza del sector agroalimentario de la Comunitat Valenciana y su contribución al crecimiento económico y al empleo, defendiendo el apoyo a empresas y productores en un contexto de creciente globalización y exigencia de los mercados.
Por otro lado, el director general de AECOC, José María Bonmatí, ha advertido de que la incertidumbre global “impacta directamente en el consumidor y en sus decisiones de compra”. En su intervención, ha señalado que la tensión geopolítica está afectando a las relaciones comerciales entre países y generando disrupciones en las cadenas de suministro, con consecuencias directas en los costes de materias primas como los fertilizantes, clave para el sector agrario.
Asimismo, el director general de AECOC ha alertado de que hasta un 38 % de las empresas del sector expresa preocupación por los posibles aranceles, y ha señalado que el actual marco regulatorio está afectando negativamente a la competitividad empresarial.
El quick commerce se consolida como canal estratégico, con el reto de la rentabilidad
El quick commerce ha dejado de ser una tendencia emergente para convertirse en una palanca consolidada dentro del comercio alimentario, impulsado por la demanda de entregas ultrarrápidas y nuevas necesidades de inmediatez. Así se desprende del estudio presentado por Sara Subirón, gerente Qcommerce de Carrefour España.
El fenómeno está especialmente concentrado en públicos jóvenes: el 70 % de los usuarios tiene menos de 35 años, con una frecuencia de compra tres veces superior a la media y un mayor gasto anual.
Este modelo responde a nuevas misiones de compra como reposiciones urgentes, olvidos de última hora o consumo vinculado al ocio, ampliando el papel de los supermercados en el entorno digital más allá de la compra planificada.
En este contexto, los productos frescos están ganando protagonismo: ya aparecen en uno de cada siete pedidos y superan los 1,7 millones de entregas. Su presencia no solo incrementa la conversión, sino que también impulsa la compra de otras categorías y eleva el valor medio del pedido.
No obstante, el sector continúa enfrentándose a retos relevantes, especialmente la percepción de calidad en la compra a distancia, la falta de compra por impulso y, de forma destacada, la rentabilidad del modelo operativo. A pesar de ello, la mejora de las redes logísticas de proximidad, la optimización tecnológica y la evolución de la experiencia de usuario apuntan a la consolidación progresiva del quick commerce como parte estructural del nuevo ecosistema de distribución alimentaria.
El encuentro, que ha congregado a más de 700 profesionales a lo largo de dos jornadas y ha vuelto a batir récord de asistencia, ha reunido a directivos y expertos de compañías líderes como Just Eat, LIDL, ANECOOP, Bollo Natural Fruit o Tany Nature entre otros, se consolida como el encuentro de referencia del sector.



















