La certificadora SGS es la encargada de verificar el hacer transparente de la acción de subasta en Agroejido. Es la primera vez que una alhóndiga se pone en manos de un organismo independiente y no de la empresa, para garantizar que la actividad de subasta, como la formación de precios, la trazabilidad o las hojas de cortes se realizan sin gestos especulativos o no transparentes.
Los nuevos gestores de Agroejido, que preside Juan Antonio Enciso, se pusieron como objetivo etiquetar transparencia en el quehacer de la comercializadora y, «como muestra de publicidad, rigor y transparencia, nos hemos sometido a una verificación externa para acreditar que nuestro proceso de subasta y adjudicación de precios está acorde con la práctica habitual que ya conocen los agricultores y clientes, y que durante 50 años han avalado nuestra trayectoria», señalan desde la subasta.
El cómo
La verificación del procedimiento ha consistido en la evaluación del grado de cumplimiento de todas las fases del proceso de formalización de contratos, recepción y clasificación del producto, adjudicación de las partidas, gestión de partidas desiertas, publicación de precios y ejecución de cobros y pagos.
«La revisión ha incluido entrevistas con el personal implicado, observación directa de las operaciones, análisis de registros operativos (albaranes, listines, hojas de cortes, informes de ventas, facturas) y verificación de la trazabilidad documental mantenida en el ERP», exponen desde Agroejido.
SGS revisó con especial detalle la concordancia entre los precios de los primeros cortes publicados en las pizarras y los precios aplicados en los albaranes de venta. Y el análisis de la verificadora fue que «los precios publicados coinciden con los precios reales de adjudicación, sin hallarse discrepancias entre los cortes registrados, los publicados y los facturados».













