CMA CGM, que no precisó el monto de la operación, señaló en un comunicado que el acuerdo al que ha llegado con los accionistas de Fattal es para quedarse con el 100 % y que la finalización de la compra, condicionada a la obtención de las autorizaciones reglamentarias, debería producirse en el tercer trimestre.
La empresa de distribución, que desde su creación en 1897 ha estado en manos de la familia que le da nombre, tiene negocio en media docena de países del mundo árabe (Líbano, Jordania, Emiratos Árabes Unidos, Argelia y Egipto), pero también en Francia y en Chipre.
El consejero delegado de la naviera, Rodolphe Saadé, que tiene la doble nacionalidad francesa y libanesa (nació en Beirut), explicó en el comunicado que «esta adquisición representa una etapa clave en nuestra ambición para convertirnos en un líder mundial de las soluciones logísticas integradas que cubren el conjunto de la cadena de aprovisionamiento».
Saadé se mostró convencido de que con la integración de esta cadena «aprovechamos nuestras fuerzas complementarias para acelerar nuestro crecimiento, reforzar nuestro presencia en los mercados dinámicos de Oriente Medio y el norte de África y crear más valor para nuestros clientes y socios».
Para Caroline Fattal, presidenta de la compañía de distribución, la cesión, «traduce la confianza de la familia en la capacidad de CMA CGM de asegurar la solidez y el éxito a largo plazo de la empresa, de sus empleados y de las comunidades a las que sirve».














