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La Alcachofa de la Vega Baja del Segura inicia los trámites para obtener la Marca de Calidad CV

Tras más de una década en la que se ha conseguido aumentar en más de un 50 % la superficie del cultivo, la Alcachofa de la Vega Baja del Segura da un paso más para proteger su calidad.

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La Asociación Alcachofa de la Vega Baja del Segura ha comenzado a trabajar en el proceso de obtención de la Marca de Calidad CV, un distintivo que reforzará la diferenciación del producto en el mercado, protegerá su origen e impulsará su promoción, tras más de una década de crecimiento sostenido y consolidación territorial.

Así lo anunció el presidente de la Alcachofa de la Vega Baja del Segura, Antonio Ángel Hurtado, durante su intervención en la mesa redonda “El valor de las figuras de calidad en la diferenciación del producto y su impacto en el mercado”, celebrada en el marco del Congreso Nacional de la Alcachofa en Benicarló, donde compartió espacio con representantes de la DOP Alcachofa de Benicarló, la IGP de la Alcachofa de Tudela y la Cooperativa Agrícola del Prat de Llobregat.

Hurtado ha explicado que la decisión llega después de más de una década de trabajo centrado en recuperar la identidad del territorio, cohesionar al sector y posicionar a la Vega Baja como zona productora de referencia.

La asociación, formada en la actualidad por una docena de empresas del sector y catorce de municipios de la comarca, nació en 2011 en un contexto de abandono progresivo del cultivo y pérdida de protagonismo.

Desde entonces, se ha desarrollado un proyecto comarcal basado en la promoción del territorio y en dar visibilidad a las personas que hay detrás de cada alcachofa. Se han impulsado campañas centradas en el valor de la huerta, acciones educativas para trasladar esos valores a los escolares, iniciativas gastronómicas para resaltar su versatilidad a través de recetarios y del concurso nacional de cocina y una estrecha colaboración con las instituciones para colaborar en eventos relacionados con la Joya de la Huerta que ha convertido a la alcachofa en símbolo social y cultural de la comarca.

Toda esa labor se ha traducido en resultados objetivos: en la última década la superficie de cultivo ha crecido más de un 50 %, situando a la Vega Baja como la mayor zona productora de la Comunidad Valenciana, segundos a nivel nacional y principales exportadores de España. Todo ello ha consolidado el cultivo como motor económico del territorio.

Alcachofa de la Vega Baja del Segura
Mesa redonda celebrada en el Congreso Nacional de la Alcachofa en Benicarló.

Un paso estratégico

La Marca de Calidad CV es un distintivo impulsado por la Generalitat Valenciana que identifica productos agroalimentarios vinculados a un territorio concreto y que cumplen requisitos específicos en materia de calidad, trazabilidad y control.

Para el presidente de la Alcachofa de la Vega Baja del Segura, “este paso supone reforzar el posicionamiento alcanzado y avanzar en profesionalización, sostenibilidad e innovación”.

“En 2011 entendimos que el primer reto era reconstruir la identidad y cohesionar el sector. La calidad siempre ha estado ahí, pero necesitábamos fortalecer el territorio y generar reconocimiento. Hoy, con un proyecto consolidado y un crecimiento sostenido, estamos preparados para dar el siguiente paso”, ha afirmado Antonio Ángel Hurtado.

En este sentido, el presidente de la Alcachofa de la Vega Baja del Segura ha añadido que “la Marca de Calidad CV no es un punto de partida, es la evolución natural de un modelo que ha demostrado que cuando el territorio se organiza, el cultivo crece. Queremos proteger nuestro origen, reforzar la diferenciación en el mercado y seguir avanzando en sostenibilidad e innovación en el campo”.

Todo ello, concluye Antonio Ángel Hurtado, con el fin de “consolidar a la alcachofa de la Vega Baja como referencia de calidad y como ejemplo de cómo un territorio organizado puede transformar un cultivo en identidad y futuro agrícola”.