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Suiza sigue liderando el consumo per cápita con 481 euros por persona y año.
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La demanda mundial de ecológico crece hasta los 145.000 millones €

Según el último informe del FiBL, la demanda global de productos ecológicos continúa "expandiéndose", con EE.UU. de nuevo al frente, mientras que la superficie bio cae ligeramente.

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El sector ecológico ha reducido levemente su superficie de producción en el mundo, mientras que la venta minorista de alimentos bio repunta; de hecho, ya representa un negocio de 145.000 millones de euros en todo el planeta, gracias a la demanda de comida asociada a la salud y al cuidado del medio ambiente.

Así se desprende del informe anual «El mundo de la agricultura orgánica. Estadísticas y tendencias emergentes 2026» que recientemente ha difundido el Instituto de Investigación de Agricultura Orgánica (FiBL, por sus siglas en inglés) junto a Ifoam Organics International, la organización mundial para el movimiento de la agricultura ecológica.

Con los datos cerrados del ejercicio 2024, las ventas minoristas alcanzaron un valor de 145.000 millones de euros, frente a los 136.400 millones de euros relativos a 2023 o los 15.200 millones de euros en el año 2000.

El mayor mercado de consumo ecológico en 2024 fue de nuevo Estados Unidos (60.400 millones de euros) y el segundo, los 27 países de la Unión Europea (49.500 millones de euros).

La superficie cultivada

La superficie mundial dedicada a la producción ecológica alcanzaba en 2024 las 98,9 millones de hectáreas, de las que cerca de la mitad, 53 millones, corresponden a Australia y otras 19,6 millones al continente europeo, con España a la cabeza (2,9 millones).

En el año 2000 el mundo contaba tan solo con 14,9 millones de hectáreas.

España es el séptimo país en extensión ecológica de los 183 de los que FIBL tiene datos y supera a todos los que engloba el continente africano (2,8 millones de hectáreas) en la clasificación mundial, en la que los de Latinoamérica y Caribe ocupan el tercer puesto (10,3 millones ha); los de Asia, el cuarto (8,7 millones ha) y los de Norteamérica, el quinto (4,3 millones ha).

Por países, el podio de honor lo ocupan Australia (53,02 millones de hectáreas) y lo completan India (3,97 millones ha), Argentina (3,94 millones ha), China (3,59 millones ha), Uruguay (3,25 millones ha), Estados Unidos (3,21 millones ha), España (2,94 millones ha), Francia (2,71 millones ha), Italia (2,51 millones ha) y Alemania (1,91 millones ha).

Un consumidor preocupado por la salud y el medio ambiente

Los datos arrojan que «el mercado orgánico mundial continuó expandiéndose», «impulsado principalmente por la preocupación de los consumidores por la salud y el medio ambiente, a pesar de los cambios en las narrativas políticas sobre el cambio climático», expone el informe.

La comparativa con 2023, sin embargo, apunta a que el número de hectáreas dedicadas a este modelo agrícola se mantuvo casi estable, al disminuir un 0,2 % (176.204 hectáreas menos), lo que ha marcado «una ruptura con la tendencia de crecimiento a largo plazo observada en años anteriores», según el último anuario de FIBL.

Y es que, aunque en la UE creció la superficie en 2024 un +0,7 %, disminuyó en casi todas las regiones y continentes, excepto en los países de América del Norte, que suman en un año cerca de un millón de hectáreas más, hasta alcanzar los 4,31 millones.

El gasto en alimentos ecológicos

El mayor consumo per cápita de alimentos ecológicos lo lidera Suiza, con un gasto de 481 euros por persona y año, seguido de Dinamarca (373 euros per cápita) y Austria (292 euros per cápita), cifras muy alejadas de los 17,7 euros que se invierte en el consumo de estos productos de media por persona y año en el mundo.

La radiografía del negocio ecológico apunta a que, pese a estabilizarse la superficie, el número de agricultores y ganaderos dedicados a esta actividad ha crecido un 12,4 % respecto a 2023, al situarse en 4,8 millones; la comparativa con el año 2000 arroja que se han sumado 252.000 más en el primer cuarto de siglo.

FiBL e Ifoam defienden en su análisis que la agricultura denominada ecológica, orgánica o bio es una de las soluciones «para aumentar la sostenibilidad y resiliencia frente a riesgos climáticos», ya que «ayuda a mantener la salud del suelo y a reducir la dependencia de insumos sintéticos» como fertilizantes y fitosanitarios en la tierra.