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Supermercados no podrán mantenerse sin gases fluorados

La prohibición del mantenimiento del sistema de refrigeración con gases fluroados como se está planteando en la Unión Europea a partir de 2024 puede conllevar que el 90 % de los 24.000 puntos de venta de distribución alimentaria al por menor no se puedan mantener.

Así lo ha apuesto de manifiesto la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (Asedas) tras firmar una declaración conjunta con otros actores de la industria española, en concreto, de la cadena de valor de la refrigeración y el aire acondicionado.

Con este documento, ha mostrado su postura sobre la votación en el Parlamento Europeo y las negociaciones en Trílogo del Reglamento de Gases Fluorados (FGAS), que es un reglamento técnico que establece restricciones al uso de estos gases y vigila su cumplimiento.

Asedas ha señalado que la votación final del parlamento se producirá el próximo miércoles cuando se vota la propuesta de texto aprobada en la Comisión de Medio Ambiente.

Incluye la prohibición del uso de estos gases a partir de 2024 tanto en mantenimiento de refrigeración como de clima (aire acondicionado), una medida que para esta industria es «imposible de cumplir» en España.

«Para aire acondicionado no hay sustitución factible a día de hoy, lo que tendría consecuencias muy negativas medioambientales, sociales y económicas», han precisado desde esta patronal.

Pero en la sesión del miércoles se votarán varias enmiendas, entre ellas una que establece un calendario claro de eliminación progresiva con el que los supermercados puedan realizar una transición justa hacia refrigerantes naturales.

También se solicita poder realizar mantenimiento en las instalaciones de aire acondicionado, ya que el uso de refrigerantes naturales a día de hoy «es muy incipiente e imposible según que instalaciones».

Asedas ha enfatizado su apoyo a los objetivos de este reglamento de gases fluorados, «pero siempre desde una eliminación progresiva y con calendarios factibles al estado de la tecnología«.

Los supermercados han señalado que un umbral demasiado bajo de los gases -menos de 150 PCA- «supondría que no podrían mantenerse instalaciones de refrigeración relativamente nuevas a partir de 2024, lo que significa una inversión desorbitada en instalaciones que están lejos de cumplir su vida útil».

La patronal ha lamentado también que a dos días de la votación, la posición de España no está «clara», a pesar de ser un país muy afectado.

«La reconversión de todo el parque de instalaciones a sistemas sin fluorados es irrealizable en los plazos propuestos en las distintas enmiendas, ya que, en la práctica, la reconversión de un sistema basado en gases fluorados a otro que no lo está implica el desmantelamiento completo de la instalación y sustituirla por una nueva donde no se puede aprovechar ninguno de los componentes ni elementos actuales», han expresado.

En la cadena alimentaria, la afección empezaría no obstante mucho antes, según el comunicado, pues «los productos necesitan mantenerse fríos antes del transporte, continuar en un transporte refrigerado y de ahí a la distribución.