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SPAR renueva el convenio con Coagrisan para dar salida al tomate de La Aldea

La cadena de supermercados Spar y la Sociedad Cooperativa Agrícola de San Nicolás (Coagrisan) han renovado este miércoles, por segunda vez, su convenio que garantiza la comercialización del tomate de La Aldea en toda la red de establecimientos del grupo en Gran Canaria.

El convenio permite que los productores no trabajen el tomate a pérdidas y, por tanto, podrán cubrir los costes de producción pese a las subidas que se han experimentado en los últimos meses a raíz del incremento de la inflación y la guerra en Ucrania.

Además, se ha incluido un incremento del 10 % en la cantidad total de tomates frente al año anterior, unos 50.000 kilos aproximadamente, un aumento que se debe a una mayor afluencia de turistas en la isla y a una mayor demanda de este fruto.

La firma del convenio se ha llevado a cabo en la sede de Coagrisan en La Aldea y han participado el presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres; el presidente del Cabildo grancanario, Antonio Morales, y distintos representantes de Coagrisan, COAG y SPAR Gran Canaria.

El presidente de SPAR Gran Canaria, Ángel Medina, ha asegurado ser consciente de las dificultades a las que se enfrenta el sector tomatero y su esfuerzo año tras año pese a ser una trabajo «desagradecido» que poca gente valora el «sacrificio y la entrega» que supone y que está expuesto a muchos factores alejados de las manos de los agricultores, como el clima o los costes.

«SPAR lleva trabajando muchos años firmando convenios de este tipo con el sector primario porque es fundamental e importante estar siempre al lado de ellos. Ponemos nuestro establecimiento a disposición de los agricultores canarios porque los productos son de una calidad asombrosa», ha señalado.

Medina ha defendido el valor y el sabor de los productos canarios y la importancia de avanzar hacia una mayor producción alimentaria y ha manifestado que es un compromiso de esta empresa que el agricultor que comercia con ellos vea cubiertas sus necesidades y precios.

Así, el presidente de Coagrisan, Juan José del Pino, ha recordado los «muchos problemas» a los que se enfrentan los agricultores y que ni siquiera dependen de ellos mismos, «desde las plagas al Brexit pasando por una guerra», si bien Coagrisan «no ha dejado de exportar ni un solo año».

A su juicio, Canarias siempre ha sido un lugar privilegiado para el cultivo del tomate, pero tiene enfrente la competencia de países que nunca se pensó que pudiese producir tomate hasta hace pocos años.

«Tenemos un tomate de excelente sabor, pero no es tan alabado en todos los países», ha reflexionado del Pino, que también ha denunciado el coste de los fletes, ya que, según ha comentado, llevar un contenedor de tomate a Holanda antes costaba 3.000 euros y ahora cuesta el doble.

Por su parte, el presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, ha señalado que han sido «años difíciles» para muchas de las familias que viven del tomate y que ha cifrado en unas 700 en La Aldea.

«Es necesario que se comercialice el tomate de manera justa, que se abone por encima de lo que cuesta producir», ha defendido el presidente canario, quien también ha aludido a las dificultades derivadas de la inflación y la guerra.

Torres ha recordado que se han puesto en marcha más de 8,5 millones de euros para el sector agrícola desde que se iniciase la pandemia y ha dicho tener un compromiso con la «reconversión del sector«.

«Estamos a 2.000 kilómetros del continente y todo es más costoso y hay más competencia pese a que el tomate canario tiene mejor calidad. Pero debemos aplicar la ley porque es una buena ley y hace que se trabaja en justicia. Espero que pronto podamos avanzar y dejar atrás las dificultades», ha dicho Torres.

En esta línea se ha manifestado también el presidente del Cabildo grancanario, Antonio Morales, que ha considerado este acuerdo como una pieza clave en el camino «hacia la soberanía alimentaria de la isla».

«Conforma paisaje y contribuye a la diversificación de la economía», ha señalado el presidente grancanario respecto a este cultivo que a su juicio ha sufrido un «largo abandono de muchas décadas» por parte del Gobierno de España y de la Unión Europea, así como la «competencia desleal» de Marruecos, Turquía o Egipto «que hace muy difícil mantener un sector imprescindible para nuestra tierra».