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Internacional

La checa Hortim cuenta con 300 hectáreas de producción propia

Los grandes importadores checos se hacen productores de hortalizas en los meses de verano para satisfacer la corriente local de los consumidores checos.

Primero fue el importador Ceroz y ahora el operador Hortim. Los grandes importadores checos se convierten en productores de referencia de hortalizas para los meses de verano y satisfacer la demanda de las cadenas y los consumidores checos.

Ceroz fue el primer importador que apostó por invertir en invernaderos de cristal para cubrir las necesidades de pepino y tomate de origen doméstico que demandaban los consumidores y las cadenas y detallistas checas.

Ahora ha sido el operador Hortim quien se dispone de 300 hectáreas de cultivos al aire libre donde trabaja con programas de calabacín, coliflor y pimiento California para satisfacer la demanda de las cadenas checas.

«Es una corriente en la que hemos entrado todas las empresas hortofrutícolas porque se valora por parte del consumidor checo y de las cadenas el contar con producción propia», apunta Josef Kratovich, ejecutivo de ventas de la firma checa Hortim.

Esta corriente no es nueva, pero si lo es el hecho de que los grandes importadores checos hayan dado el paso de convertirse en productores.