Nacional

El rajado en cítricos genera pérdidas por cien millones de euros en la Comunidad Valenciana

Las pérdidas por el rajado de los cítricos, la incidencia de otras fisiopatías como la ‘clareta’ (bultos en la piel), los calibres menudos y la caída de cosecha superan ya los 100 millones de euros en la Comunidad Valenciana, según la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja).

No obstante, la asociación ha señalado que las acciones emprendidas ante la Agrupación Española de Entidades Aseguradoras de los Seguros Agrarios Combinados (Agroseguro) han «fructificado» en la decisión de este organismo de incluir el «grave problema del rajado» de los frutos, que está arruinando la campaña citrícola, en la cobertura del seguro agrario.

Según ha recordado, los daños ocasionados por esta fisiopatía «sólo están cubiertos para aquellos agricultores que hayan contratado los módulos 1, 2 ó 3».

El rajado, que resquebraja la piel de los cítricos hasta casi partirlos por la mitad, dejando la cosecha afectada inservible para su comercialización, se ha extendido esta temporada «por toda la Comunitat con una virulencia y amplitud sin precedentes».

AVA ha explicado que las naranjas son, «con diferencia, el producto más castigado», si bien «el problema está afectando igualmente a mandarinas tardías», como la variedad Ortanique.

Según ha cuantificado, las pérdidas generadas por el rajado, así como la ‘clareta’, los calibres menudos y la caída de cosecha, «superan ya los 100 millones de euros sólo en Comunitat Valenciana».

Las primeras peritaciones «dispararon las alarmas» en el sector, puesto que los daños derivados del rajado «no estaban siendo considerados como siniestros por adversidades climáticas y, por tanto, no podían ser objeto de indemnización».

El presidente de AVA-Asaja, Cristóbal Aguado, trasladó ayer el problema al ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, mientras que el departamento de seguros agrarios de la organización ha propiciado que Agroseguro cubra el rajado «al reconocer que viene ocasionado por las adversidades climáticas y que, por ello, debe contar con la correspondiente cobertura aseguradora, según las fuentes.

Para Aguado, si los agricultores han regado, abonado y realizado los tratamientos como siempre y el rajado se ha extendido este año, resulta «evidente que las causas de este desastre son de origen climático y hay que buscarlas en las altas temperaturas, la falta de lluvias y el viento seco».

Del mismo modo, ha considerado «muy positiva» la «sensibilidad» que Agroseguro y el Ministerio de Agricultura han mostrado a la hora de incluir el rajado en la cobertura de los seguros.

Temas