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Nacional

Udapa pone en marcha la 2ª fase de las obras de las líneas de producción

La cooperativa alavesa se encuentra en plena transformación de su área productiva. Después de incorporar el pasado año las dos nuevas líneas de lavado, Udapa prevé tener lista para el próximo mes de septiembre su nueva sala de fabricación.

En palabras de Alfonso Sáenz de Cámara, gerente de la cooperativa, las nuevas líneas de envasado “nos ayudarán a complementar nuestra capacidad actual, aportando mayor volumen de patata embolsada, la posibilidad de trabajar con nuevas referencias y materiales más sostenibles. A su vez, también nos permitirá tratar aún mejor si cabe el producto, y podremos mejorar la ergonomía en cada puesto de trabajo, aspecto muy importante para Udapa”.

Además, la cooperativa seguirá llevando a cabo la selección de patata con la última tecnología de visión artificial, “algo que ya conocemos muy de cerca, porque en 2008, fuimos la primera empresa de patata en incorporarla”, recuerda Sáenz de Cámara. “Esta implantación nos va a posibilitar segmentar de una manera más eficaz las distintas calidades que hoy por hoy demanda el conjunto de los consumidores”. Este es, por lo tanto, un proyecto que está enlazado con la inversión que Udapa hizo en 2019 en sus cámaras frigoríficas de conservación, donde la integración digital les lleva a trabajar con lo que hoy se denomina Industria 4.0.

Y en lo que a los envases sostenibles se refiere, gracias a estas inversiones se adaptarán las líneas de envasado para que sea posible la utilización de envases 100% celulósicos en todos los formatos de menos de 1,5kg. En este sentido, a partir de febrero el formato de Buti (1kg) se envasará con malla de celulosa y etiqueta de papel certificado FSC; mientras que para los formatos de más de 1,5kg el material utilizado tendrá un único componente para que sea 100% reciclable. Y al mismo tiempo, “también tenemos previsto reducir el ancho de las bandas de plástico, y cambiar el uso de la malla extrusionada, por la tejida. Es decir, que estamos dispuestos a renunciar a la estética de nuestros envases, con tal de ser un poquito más sostenibles”, asegura Sáenz de Cámara.