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la Ley de Residuos y Suelos Contaminados amenaza la competitividad del sector

Las medidas contempladas en la Ley de Residuos y Suelos Contaminados aprobada hoy van más allá de las exigencias de las directivas europeas y por tanto amenazan la competitividad del sector, en tanto que ponen a las empresas españolas en desventaja respecto a sus competidores.

La Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas reitera el compromiso del sector con el medio ambiente y recuerda que las empresas han adaptado sus procesos productivos para hacerlos más sostenibles y respetuosos con el medio ambiente en la línea marcada en Europa y considera que la legislación orientada a avanzar hacia la sostenibilidad no debería mermar la competitividad empresarial, y en especial la de un sector clave para la economía española que cuenta con más de 30.000 empresas, en su mayoría pymes distribuidas por todo el territorio, y que emplea cada año a casi medio millón de trabajadores.

Así, según un estudio elaborado por Analistas Financieros Internacionales (AFI) el impuesto a los envases de plástico no reutilizables que contempla la nueva Ley podría tener un impacto de 690 millones de euros. El informe también señala que el incremento del coste de la Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP) tendrá un impacto de 1.150 millones de euros.

“La Ley de Residuos y Suelos Contaminados aprobada hoy tendrá un importante impacto en las empresas del sector, alrededor de 2.000 millones de euros, y por tanto en el empleo”, afirma Mauricio García de Quevedo, director general de FIAB.

FIAB pide al Gobierno que escuche al sector antes de poner en marcha futuras medidas como el Real Decreto de Envases y Residuos de Envases e insiste en la importancia de ajustar y acompasar el ritmo de las medidas a la normativa europea.

“Si el Real Decreto de Envases y Residuos de Envases sigue adelante en los términos actuales hasta 2.400 compañías, que representan el 7,1% del total de las empresas del sector, podrían verse obligadas a cerrar y 26.500 puestos de trabajo en el conjunto del sector de alimentación y bebidas estarían amenazados”, indica el director general de FIAB.