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Nacional

Agricultura es la actividad que más demanda agua en Andalucía con 36.795 hm3

La agricultura es la actividad que demanda una mayor cantidad de agua en el conjunto de la comunidad autónoma andaluza con 36.795 hm3/año sobre el total consumido de 47.509 hm3/año.

Así se desprende del informe «Diagnóstico sobre las necesidades de agua en Andalucía y propuesta de actuaciones».

Este informe, que ha sido presentado hoy en Huelva por la Asociación de Empresarios del Sur de España (Cesur), está promovido por la Comisión del Agua de esta entidad, y ha sido realizado por PROMA, Proyectos de Ingeniería Ambiental, de la Universidad de Granada.

La presentación del informe ha corrido a cargo de Fernando Seco, vicepresidente ejecutivo de Cesur, y Jaime Palop, presidente de la Comisión de Agua y CEO de Emasesa.

Han destacado, en relación con el consumo de agua para la agricultura, que por provincias, Sevilla es la que aglutina el mayor gasto con el 30 % de toda la región, debido principalmente a la elevada cantidad de zonas agrícolas regables.

En el lado opuesto, destacan las provincias de Cádiz y Huelva al presentar el menor consumo de agua, pero es donde hay más gasto industrial de agua.

El informe destaca la disparidad geográfica de los recursos hídricos andaluces, donde comarcas como La Vega con 3,84 dam3 ha/año o Estepa con 2,12 dam3 ha/año son los que mayor volumen de agua tienen por superficie frente a los municipios de la Comarca Bajo Almanzora (Almería) con 0,16 dam3 ha/año.

De esta forma, Sevilla es la provincia que presenta una mayor disponibilidad con el 25,78 % del total de la región, en contra de Almería con un 3,73 %.

En cuanto a las respuestas de actuaciones que plantea el informe, dictamina que es necesario priorizar las propuestas de infraestructuras hidráulicas que cuentan con un informe de viabilidad por parte de la Administración y que tienen como ámbito de actuación comarcas con déficit hídrico.

Sobre la agricultura, asegura que es necesario continuar con la modernización de los sistemas de riego que han disminuido el consumo de agua de forma sustancial en los últimos veinte años.

En el contexto de políticas europeas es especialmente necesario para el futuro de la agricultura de riego, la coordinación de las políticas de gestión de agua con las agrarias, diseñadas para preservar la sostenibilidad de los recursos y espacios naturales, de agua y tierra, así como para la protección del medioambiente y de la biodiversidad.