Para los productores de lechuga el impacto ha sido mayor que durante el periodo invernal, ya que el cultivo estaba listo para su venta. Fresas al aire libre, berries, ensaladas y otras hortalizas se han visto dañadas por estas lluvias, y al parecer no ha sido posible su recogida debido a las condiciones meteorológicas.
Según el comunicado, el guisante de primavera ha amarilleado y la enfermedad se ha convertido en un problema por igual, y no menos en las habas.
No se espera mucha cereza para esta campaña, ya las lluvias han estropeado parte de la cosecha. Los productores en Vernouillet han informado de que han sufrido una pérdida completa de su producción, siendo las variedades tempranas las más perjudicadas.