Frutos rojos

Logran ralentizar la aparición de moho y evitar deshidratación del arándano

El Centro Tecnológico de la Agroindustria, Adesva, con sede en Lepe (Huelva) ha logrado ralentizar la aparición del moho en el arándano y evitar su deshidratación mediante dos tecnologías, una basada en liberación de pulsos eléctricos y la otra en la modificación de la atmósfera.

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El estudio de dichas tecnologías, según ha informado Adesva en un comunicado, se enmarca en un proyecto iniciado en enero de 2020 para mejorar la vida útil del arándano, en el que se han estudiado y testado un total de cuatro, permitiendo estas dos almacenar este fruto manteniendo su calidad durante más tiempo.

La calidad del arándano se mide en base a la evaluación de ciertos parámetros físicos que pueden ser positivos como la firmeza, la apariencia interna o la presencia de pruína o negativos tales como el nivel de deshidratación o el grado de pudrición.

Además existen parámetros químicos, entre los que destacan los compuestos bioactivos, que se están estudiando en el bloque de metabolómica desde la Universidad de Huelva.

Una de las tecnologías empleadas, que está basada en la liberación de pulsos eléctricos, ha permitido ralentizar la aparición de moho en los frutos almacenados.

La otra, que proporciona una atmósfera modificada, evita la deshidratación manteniendo intactas la firmeza y la apariencia, tanto externa como interna, del fruto.

Ambas han resultado ser muy efectivas durante todo el período de estudio, si bien, desde Adesva señalan que esto no implica que se pueda garantizar la conservación del fruto durante todo ese tiempo debido a que es necesario contemplar todos los parámetros analizados para poder llegar a una situación de equilibrio, incluidos los relacionados con el bloque de metabolómica que aún se encuentran en análisis,

Pese ello, sí que adelantan que se observan notables diferencias al emplear las tecnologías seleccionadas en comparación con los lotes de control de los que se disponía.