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Las semillas españolas entran, por primera vez, en el «Arca de Noe»

Una selección de mil variedades de semillas españolas han sido depositadas hoy, por primera vez, en el llamado "Arca de Noé" de la isla de Svalbard (Noruega), que es el mayor banco de la biodiversidad agrícola global y salvaguarda la base de la alimentación mundial.

Al acto de entrega asistió la vicepresidenta de Relaciones Internacionales del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Ángeles Gómez Borrego, y Luis Guasch, director del Centro de Recursos Fitogenéticos (CRF) del Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA-CSIC), quien ha depositado las variedades.

La puerta del Banco Mundial de Semillas de Svalbard se abrió para acoger 1.080 variedades españolas. De ellas 300 son cereales de invierno, 114 de las cuales corresponden a trigos; 510 leguminosas (189 son judías); 200 son hortícolas (81 de tomates) y 108 variedades de maíces. El período de depósito suele ser de 10 años renovables.

Este material, «también conocido como recursos fitogenéticos, constituye la base de casi toda nuestra alimentación», explica Guasch en un comunicado del CSIC.

Esta es la primera vez que semillas españolas entran en el «Arca de Noé», una estructura científica que atesora más de un millón de muestras de unos 90 depositarios, desde países a centros internacionales de conservación para poder hacer frente, en caso de necesidad, a los desafíos planteados por el cambio climático y otra posibles amenazas globales.

El plan de depósito de las muestras de la colección base del CRF se inició hace más de seis años, siguiendo unos protocolos de trabajo minuciosos.

Para que las muestras sean recientes y se conserven viables durante el mayor tiempo posible, quizá cientos de años, se requiere su multiplicación en el campo en las condiciones adecuadas, sin cruces ni mezclas con otras variedades, manteniendo la identidad de las variedades.