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Internacional

Las negociaciones del Brexit continúan sin avances en los capítulos clave

Las negociaciones para definir la futura relación entre la Unión Europea y el Reino Unido continúan sin avances significativos en las áreas que suponen los mayores obstáculos de cara a la conclusión de un acuerdo después de que los equipos retomaran las conversaciones.

El jefe negociador de la Unión Europea para la futura relación con el Reino Unido, Michel Barnier, informó esta mañana a los embajadores de los Veintisiete de que los tres capítulos clave -pesca, gobernanza y competencia justa- “permanecen abiertos” y no se han producido cambios determinantes en ninguno de ellos, dijeron a Efe fuentes europeas.

Barnier explicó a los embajadores que la jornada de hoy y la de mañana serán las del “último intento” y calificó como positivo el hecho de que las negociaciones se hayan retomado este domingo tras pararlas el viernes, ya que se cree que “aún hay margen” para cerrar ese pacto.

Varias delegaciones de Estados miembros trasladaron a Barnier que “lo que importa es la sustancia” del texto y dijeron que no se dejarán presionar por lo ajustado del calendario y que “no se va a acordar cualquier cosa porque falte tiempo”.

En cualquier caso, en la reunión de hoy no se mencionaron los planes de contingencia en el caso de que no haya acuerdo, que algunos países habían ya pedido a la Comisión, y los embajadores transmitieron a Barnier su “apoyo y confianza” para la recta final de las conversaciones.

Las próximas horas serán “clave” -la presidencia alemana de la UE las ha calificado de “decisivas”- , señalaron las fuentes, ante una jornada en la que se espera que la presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, y el primer ministro británico, Boris Johnson, mantengan una llamada telefónica esta tarde.

En la sustancia del texto, el negociador francés volvió a recalcar que el ámbito de la competencia justa una vez el Reino Unido pueda desviarse de los estándares europeos “sigue siendo clave” para el bloque europeo, aunque comprenden que los británicos hagan hincapié en la cuestión del respeto a su soberanía.

La cuestión, señaló Barnier, es “cómo se utilice esa soberanía”, y mencionó por ejemplo la necesidad de que las empresas europeas puedan “reaccionar de manera inmediata y unilateral” en el caso de que haya distorsiones en la competencia, acudiendo a los tribunales británicos.

El equipo europeo mantiene que si se alcanza un acuerdo en un principio de no regresión en determinados estándares éste debe mantenerse, y hace falta una forma de reaccionar en caso de que se rompa.

En cuanto a la pesca, las fuentes desmintieron que se haya alcanzado un acuerdo después de que algunas voces apuntaran en ese sentido en la noche del domingo y subrayaron que el debate ahora mismo no se centra en las cuotas de captura de las especies sino en el acceso a las aguas.

El Reino Unido es favorable a un sistema que se revise anualmente, mientras que la Unión Europea ve esto un problema para la “estabilidad y predictibilidad” de sus pescadores.

Además, el Reino Unido quiere asegurarse que un cierto porcentaje de los barcos que pesquen en sus aguas sean de propiedad británica.

Aún no se ha definido la extensión de un potencial periodo de transición únicamente en el área de pesca, que la Unión Europea ve necesario, ni se han acercado las posturas sobre el porcentaje de peces capturados por barcos europeos en aguas británicas que se podrían devolver al Reino Unido.

Otra de las demandas británicas en cuanto a la pesca es negociar la captura de especies pelágicas -aquellas que nadan cerca de la superficie- de manera bilateral con los Estados miembros costeros, una petición que no es aceptable para la Unión Europea.

Por otro lado, las fuentes señalan que, aunque no se ha cerrado ninguno de los capítulos, sí que hay avances significativos en áreas como el acceso británico a los programas europeos, la cooperación policial y judicial o la seguridad nuclear.

Otra reunión paralela

De manera paralela, este lunes se reúne en Bruselas el comité de implementación del acuerdo de salida, que previsiblemente revisará el estado de la cuestión del polémico proyecto de ley de Mercado Interno.

El Gobierno británico ha reconocido que esta ley, que la Cámara de los Comunes debatirá este mismo lunes, “violaría el derecho internacional”, algo que los Veintisiete no están dispuestos a aceptar de ningún modo.