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Logística

Las ayudas para furgonetas eléctricas excluyen a los transportistas ligeros

La nueva convocatoria de ayudas Moves Flotas romovida por el Ministerio para la Transición Ecológica para la electrificación de vehículos ligeros sólo va destinada a aquellos autónomos o empresas que adquieran una flota superior a los 25 vehículos.

Lamentablemente, la nueva convocatoria de ayudas promovida por el Ministerio de Transición Ecológica, denominada Moves Flotas, que se pone en marcha el próximo 9 de Enero para la renovación de las flotas de vehículos ligeros hacia versiones eléctricas, continuación de la que puso en marcha el pasado mes de Enero, continúa manteniendo los mismos requisitos limitativos y excluyentes para poder acceder a las mismas.

Así, pese a que las ayudas aprobadas y que están dotadas con idéntico presupuesto de 50 millones de euros, prevén la posibilidad de que puedan acogerse todo tipo de empresas, incluidas las microempresas”, como recoge expresamente la convocatoria de las ayudas, sin embargo los requisitos exigidos hacen que en la práctica sólo grandes empresas y multinacionales podrán acogerse a las mismas, teniendo en cuenta que sólo se admitirán aquellas solicitudes que supongan para la empresa solicitante renovar una flota mínima de 25 vehículos ligeros.

Para FENADISMER estas ayudas denotan un desconocimiento absoluto de la realidad del sector del transporte ligero en España, conformado mayoritariamente por autónomos y microempresas. De hecho, de los casi 35.000 autónomos y empresas que operan en España en este segmento del transporte, el 89´6% son titulares de un máximo de 2 vehículos de transporte, frente a las empresas que poseen una flota superior a los 20 vehículos, que sólo representan el 0´2% del total.

Además ello resulta incongruente con las exigencias de renovación de las flotas de transporte que acceden a los núcleos urbanos y que los últimos años vienen planteando con insistencia las diferentes administraciones tanto a nivel nacional como local, con el establecimiento de zonas de bajas emisiones y otras medidas de acoso a la labor que diariamente hacen los vehículos de reparto de mercancías en los centros de las ciudades, que luego contrasta con estas convocatorias de ayudas en las que se deja fuera a la práctica totalidad de los transportistas que prestan dichos servicios esenciales para el abastecimiento de la población.