Cítricos

La huella hídrica del pomelo es la más baja de las frutas de España, según Ailimpo

La interprofesional Ailimpo ha asegurado este viernes que la huella hídrica del pomelo español ha disminuido un 36,9 % en los últimos 30 años y ahora es de 203 metros cúbicos de agua por tonelada producida, la menor de una fruta cultivada en España.

natural-tropic

El pomelo español ha logrado reducir su huella hídrica a 203 m3/tonelada, posicionándose como la fruta con menor huella hídrica entre todas las cultivadas en el país, según se desprende del informe ‘Huella hídrica del pomelo en España’ realizado por la Asociación Interprofesional de Limón y Pomelo (AILIMPO).

El cultivo del pomelo es un ejemplo en el aprovechamiento y la gestión óptima del agua como consecuencia de los avances en riego y fertilización que han conseguido incrementar la productividad de las explotaciones a lo largo de últimos 30 años, obteniendo una mayor producción por cantidad de agua empleada.

El calculo de la huella hídrica forma parte de la política de sostenibilidad de AILIMPO en el ámbito medioambiental, cuya finalidad es alinearse con los puntos 6 y 12 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas (ONU), los cuales se refieren a garantizar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y el saneamiento para todas las personas, así como a profesar un consumo responsable.

Este innovador trabajo realizado desde la interprofesional ha seguido la metodología establecida por Water Footprint Network (WFN), que es la organización mundial de referencia, ofreciendo información de la huella hídrica del pomelo producido en España por provincia. Además, los datos obtenidos han sido comparados para ver su evolución en los últimos 30 años y contrastar la huella del pomelo respecto a otras frutas.

Así, el informe cuantifica la huella hídrica del pomelo producido en España en unas 203 m3/toneladas, siendo la HHazul de 79 m3/t, la verde de 54 m3/t y la gris de 70 m3/t.

No obstante, y a pesar de los datos positivos que se recogen en el citado informe, los productores españoles de pomelo continúan trabajando para reducir todavía más su huella hídrica, aumentando las inversiones en tecnologías de agricultura de precisión para maximizar la productividad y minimizar el uso del agua con técnicas como el monitoreo del agua en el suelo, la colocación de plásticos de acolchad