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Latinoamérica

El imponente valor social del aguacate en Latinoamérica

El aguacate ha permitido a miles de colombianos a tener una nueva vida y a olvidar las penurias de años atrás. La historia de Carlos Ospina es clonable a miles de colombianos.

Este es el caso del emprendedor colombiano Carlos Ospina, pero como este empresario hay 24.000 en toda Colombia, que han prosperado de manos de la agricultura y con el aguacate como plataforma de proyección.

Todo empezó con un pequeño cultivo en la finca familiar en el municipio de Marinilla con la aspiración de emprender y crecer y se ha hecho una agroempresa que hoy exporta aguacate Hass y hortensias a Europa y USA.

Fue hace 9 años cuando Carlos Ospina, hoy empresario, y sus padres iniciaron con unos cuantos árboles un proyecto agrícola que ha marcado su independencia económica y su progreso gracias al aguacate.

Han cambiado las armas por el aguacate y de trabajar para otros a ser emprendedores al 100 por ciento. «Veníamos con espíritu de emprendimiento. Ya no queríamos trabajar para otros sino en nuestro cultivo y hacer todo por nuestra cuenta», apunta el empresario en un artículo de la corresponsal de Efe Agro en Colombia.

La historia de los Ospina no es fácil. Empezar desde cero no es nuevo para ellos. En 1996, el conflicto armado, por amenazas de grupos guerrilleros, los desterró del municipio de Sonsón, también en Antioquia.

Dejaron atrás su hogar y su vida como productores de patatas para establecerse en la región del Magdalena Medio, donde trabajaron 15 años también con la ganadería.

Con los ingresos que lograron conseguir compraron una finca en Marinilla sin tener claro el futuro y con la urgencia de encontrar la forma de sustentarse económicamente.

«Pusimos esta tierra a producir con las hortensias y luego empezó el boom del aguacate. Todo el mundo empezó a sembrar», recordó Ospina.

Bajo el sistema de ensayo y error hasta detectar oportunidades en el mercado internacional «cultivando únicamente aguacate Hass al ser el más rentable», recuerda el empresario colombiano.

Actualmente, la finca El Manantial acoge a más de 2.200 árboles y el año pasado logró producir 50.000 kilos de aguacate Hass.

Esta agroempresa colombiana, que apoya la Corporación Interactuar con capacitaciones con el programa Método Base de Aceleración (MBA) agro, cuenta con cuatro empleados y en época de cosecha y recogida de flores puede tener trabajando en los cultivos a 20 operarios.

«Yo quiero crecer más como agroempresario y que más personas salgan adelante con nosotros», señala el empresario y productor colombiano.