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Frutas

Buscan soluciones sostenibles ante problemas de polinización del aguacate

Investigadores del Instituto de Hortofruticultura Subtropical y Mediterránea “La Mayora” han identificado el origen de los problemas que la flor del aguacate experimenta durante su fase de polinización –lo que merma la producción de este fruto- y proponen soluciones sostenibles.

El aguacatero tiene flores hermafroditas que se abren en estado femenino, se cierran y, al día siguiente, se vuelven a abrir en masculino.

Sin embargo, las abejas de la miel –principales polinizadoras de aguacate a nivel mundial- prefieren acudir a la flor para recolectar polen cuando está en estado masculino en lugar de femenino, cuando es efectiva la polinización.

El árbol del aguacate produce muchísimas flores –millones por ejemplar-, pero solo el 0,15 por ciento de estas producen fruto. Lo que han averiguado los investigadores es que a la mayoría de las flores del aguacate no les llega suficiente polen o solo reciben cuando está en estado masculino y no puede dar lugar a la fruta.

Solo el 0,15% de las flores producen aguacate 

Cada día, durante un par de horas puede tener lugar un solape en el mismo árbol entre flores femeninas cerrando y masculinas abriendo, lo que da una oportunidad al transporte de polen desde las flores masculinas a las femeninas en el mismo árbol y, de esa manera, la polinización puede resultar en la producción de frutos.

Los investigadores del IHSM La Mayora, situado en Algarrobo (Málaga), Iñaki Hormaza y Librada Alcaraz, han identificado en una minuciosa investigación estos problemas en la polinización de las flores del aguacate y han propuesto soluciones sostenibles para maximizar la productividad de este fruto.

Hormaza ha explicado a Efe que se debe aumentar el número de colmenas por hectárea y diversificar las especies polinizadoras, ya que hay muchas abejas solitarias y nativas de Europa que sería bueno atraer y “utilizar de manera natural”, lo que acrecentaría la probabilidad de que aumente el transporte de polen de flores masculinas a femeninas.

Según este, la solución pasa por “hacer un uso sostenible de las plantaciones evitando el uso de productos químicos” que puedan afectar a los insectos, y propone además diversificar variedades del fruto que florezcan en diferentes periodos de forma que haya mejores temperaturas y condiciones para los insectos polinizadores.

Se debe favorecer la atracción de polarizadores 

Si se aumenta el número de flores que reciben polen y, por tanto, se incrementa la productividad por árbol, se reduciría la huella hídrica por kilogramo de fruta producida, uno de los principales problemas que azota las zonas productoras de aguacate en el Mediterráneo, afirma Hormaza.

Para obtener estos resultados ha sido fundamental el trabajo de campo de la investigadora Librada Alcaraz, que ha polinizado a mano alrededor de 5.000 flores de aguacate y ha etiquetado cada una de ellas para conocer su ciclo de desarrollo hasta convertirse en fruto.

Alcaraz ha detallado a Efe el procedimiento del estudio, que se basa en depositar estas flores en un líquido fijador para conservarlas y posteriormente examinarlas una vez acabada la etapa de floración.

En el microscopio se puede observar la cantidad de granos de polen que se han depositado en cada flor, cuando se produce esa deposición y la germinación de dichos granos de polen para así sacar conclusiones que permitan mejorar la productividad de este cultivo.

Librada, al igual que su compañero en el centro, propone potenciar “un manejo de la cubierta vegetal para favorecer una mayor diversidad de insectos polinizadores” y colocar una suerte de “hoteles” para que aniden otros y se pueda aumentar su población, lo que se traduciría en mayor productividad en este frutal.