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Norma UE y opinión pública complican registro fitosanitarios

La exigente y restrictiva normativa europea y la adversa percepción que la opinión pública tiene de los fitosanitarios complican el registro de estos productos, de los que depende la competitividad del sector hortofrutícola español.

Así lo han apuntado representantes del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (Magrama) y diferentes expertos que han participado en la jornada "Vías para mejorar la disponibilidad de productos fitosanitarios en los cultivos menores".

Los cultivos "menores" incluyen la mayoría de las frutas y verduras, que generan el 22 por ciento del valor de la producción vegetal de la UE.

El director general de Sanidad de la Producción Agraria, Valentín Almansa, ha explicado a Efeagro que España ha puesto en marcha recientemente un modelo nacional para evaluar los cultivos menores, que "costó poner en marcha", pero que "empieza a dar sus frutos".

Almansa ha valorado que, desde agosto, se han autorizado unos 10 productos y "hemos abierto el camino" para dar nuevos pasos.

"Estoy convencido de que este procedimiento nos va a dar muchas alegrías en el futuro y yo soy muy optimista", ha matizado.

"Podremos dar soluciones" al sector aunque no serán totales porque la reglamentación de la UE "es muy estricta" y limita.

Durante el desarrollo de la jornada, el director general ha defendido que los países europeos deben buscar herramientas y salidas en la legislación comunitaria, como la vía de "reconocimiento mutuo", que en 2016 ha permitido autorizar 79 productos.

Según ha reconocido, el "lío legislativo" y la opinión pública contraria convierten el registro de una sustancia activa y luego un fitosanitario en "una aventura de riesgo" y desincentivan a las empresas el sector para iniciar procedimientos.

Entre los obstáculos, los fitosanitarios "han entrado en el debate público" y hasta en las portadas de los medios de información general, como es el caso de los nicotinoides o el glifosato.

Almansa ha especificado que el Magrama lanzó un procedimiento administrativo para aportar soluciones al sector y, desde agosto, "tenemos 10 productos autorizados o en vías de autorización" y 30 en fase de evaluación que podrán resolverse en los próximos meses.

Ha confiado en que el Ministerio podrá dar el próximo ejercicio "muy buenas noticias" sobre el sistema de usos menores ya que, tras dos años de trabajo, el proceso "ha arrancado y está en marcha".

En 2016, se han registrado 123 productos, asimismo, siguiendo la aplicación de la actual normativa comunitaria, ha añadido.

El director general de la Asociación Empresarial para la Protección de Plantas (Aepla), Carlos Palomar, ha apuntado a Efeagro que hay cultivos que se han quedado ya sin fitosanitarios eficaces.

En el caso de los cultivos menores, la situación es peor porque "no salen las cuentas" a las empresas de fitosanitarios para que desarrollen estos productos, lo que afecta a especies como arándanos, grosellas, lechuga, col, rábano, ciruela, cerezo o caqui.

El director de Fepex, José María Pozancos, ha explicado a Efeagro que uno de los puntales del sector hortofrutícola español, a diferencia de otros países, es la diversidad de la oferta casi todo el año.

"Si no tenemos los reglamentos sanitarios necesarios para poder mantener esa oferta, hay una consecuencia tanto para los cultivos menores como para el conjunto del sector en el mercado", ha asegurado.

Durante su intervención en la jornada de expertos, Pozancos ha agregado que España -primer exportador europeo- necesita mantener su productividad y competitividad pero necesita para ello de tecnología adecuada y que se amplíen los fitosanitarios autorizados.

España se juega mucho porque dos tercios de la facturación del sector dependen del exterior, y el 93 por ciento de la UE, donde los consumidores optan cada vez más por producciones nacionales, regionales o locales, lo cual resta competitividad.

El director de Asuntos regulatorios de la Asociación Europea para la protección de las plantas (ECPA) Euros Jones, ha expuesto la situación de los "cultivos menores" en el Reglamento UE 1107/2009.

Jones ha precisado que el término "menores" puede ser engañoso porque se trata de cultivos como frutas, verduras, hierbas o semillas que, de hecho, generan 70.000 millones de euros al año en la UE.

La pérdida de sustancias activas autorizadas en Europa provoca una disminución de rentabilidad clara para el agricultor -ha denunciado-, y deja a algunos productos agrícolas sin alternativa contra las plagas.

"Hay un bloqueo político", en línea con lo que piensa la opinión pública, lo que explica en su opinión la complejidad de la norma europea y la prohibición de sustancias activas.