La Junta de Andalucía, debe a los agricultores 300.000 euros en concepto de ayudas, pero como son co-financiadas, hasta que no sean pagadas quedan pedientes subvenciones de Bruselas y Madríd de casi 22 millones de euros, dinero que se podría perder si la Junta no paga. Son ayudas concedidas desde 2008 principalmente a la instalación de nuevas estructuras para jóvenes 20, expedientes abiertos, y también para la modernización de explotaciones. Los agricultores se deben enfrentar a la situación del sector financiero que no obtienen liquidez para seguir sus explotaciones y muchos de ellos están abocados a desaparecer, una situación insostenible que denunciarán en la calle a partir de septiembre, donde exigirán un plan de pagos.
Desde Coag no entienden cómo otras comunidades como Cataluña o La Mancha sí tengan las subvenciones y Andalucía bloquee de esa manera la llegada de dinero, un dinero – subvenciones- que podrían perderse.