Retail

Feliz, duro o inteligente: el modelo de súper «discount» está de moda

El supermercado "discount" -de descuento, basado en ofrecer precios bajos- cotiza al alza en España y a una larga lista de operadores que han optado por ese formato se suman otros nuevos que acaban de entrar en el país.

Pese a que el sector de la distribución alimentaria en España está muy consolidado, con Mercadona es líder destacado, con un peso de las cadenas regionales sin parangón en el resto de Europa y con grandes multinacionales de reputación mundial, todavía quedan espacios que algunas enseñas ya están aprovechando.

Según un reportaje elaborado por Óscar Tomasi para la agencia Efe, el crecimiento de Primaprix, los planes de expansión de Sqrups, la irrupción de la rusa Mere, el éxito de Family Cash o la apuesta de Carrefour por Supeco son sólo algunos ejemplos de la agitación que vive un sector ya de por sí tremendamente competido.

«Cuando parece que todo el tablero estaba repartido, de repente nos damos cuenta de que surgen nuevas propuestas que están llenando nuevos huecos. Y a algunos no los teníamos en cuenta ni los intuíamos», reconoce a Efeagro el responsable de distribución en la patronal Aecoc, Pablo de la Rica.

Los «felices» Primaprix, Dealz y SQRUPS

En el segmento del «happy discount» rivalizan tres enseñas con diferentes estrategias, pero que comparten una misma esencia: la búsqueda del chollo y las oportunidades entre primeras marcas.

«Están centradas en precio, pero le dan una vuelta porque lo que proponen es sorprender y divertir. Sus tiendas invitan a entrar y echar un ojo, siempre tienen cosas nuevas y originales», explica De la Rica.

Según datos recogidos por Retail Data, en sólo un lustro Primaprix ha multiplicado por diez su cifra de establecimientos (hasta los 123), Dealz lo ha quintuplicado (56) y Sqrups lo ha triplicado (49).

«Tienen potencial para crecer más, y de hecho muestran una evolución positiva en ventas y todas parece que apuestan por expandirse», confirma De la Rica.

Primaprix -con matriz en Luxemburgo- promete descuentos de entre un 20 y un 30 % en todos sus productos; la británica Dealz sigue una estrategia similar, aunque el «gancho» son sobre todo sus referencias a 1,50 euros; mientras que la española Sqrups se centra únicamente en aquellos alimentos «de liquidación» y los vende a precio de derribo.

«Nosotros somos los únicos ‘saldistas’, el 100 % de lo que vendemos tiene la fecha de consumo preferente a punto de vencer, o está descatalogado o procede de restos de campañas promocionales. No tenemos un surtido permanente, cambia constantemente», explica a Efeagro el fundador de Sqrups, Iñaki Espinosa.

Su modelo se ha visto reforzado con la pandemia: «Antes venía sobre todo gente mayor, y ahora también acuden jóvenes que optan por un consumo responsable porque saben que somos la última oportunidad de dar salida a estos productos, si no acaban siendo destruidos (…). Así hemos crecido un 25 % en facturación«.

Los duros: Mere, Family Cash y Supeco

Cuando parecía que las tiendas con los artículos colocados en cajas y palés -para reducir costes- parecían haber pasado a mejor vida, varias cadenas están recuperando el formato «hard discount» con relativo éxito.

La última en probar suerte es la rusa Mere, que acaba de estrenarse en España con un tipo de tienda extremadamente austero y espartano, con el objetivo de alcanzar un centenar de supermercados en cuatro años.

En esta misma línea se mueve también Family Cash, una cadena de hipermercados de tamaño mediano que cuenta con unos 25 establecimientos y que está generando polémica dentro del sector por sus bajos precios; hasta ahora ha aprovechado los cierres y desinversiones de otros de sus rivales para acelerar su expansión.

Prueba del renovado interés que muestran algunos consumidores por esta clase de cadenas es la apuesta de un gigante como Carrefour por Supeco, una enseña que ya cuenta con casi una treintena de establecimientos en España con los bajos precios por bandera y que ha triunfado en América Latina.

Los inteligentes: Lidl y Aldi

Hace no tantos años, las alemanas Lidl y Aldi también optaban por los palés, las cajas de cartón, apenas daban importancia al producto fresco… Pero ya no. En España han dado un giro de 180 grados y el movimiento les ha salido bien: ambas ganan cuota y meten miedo sus competidores.

De hecho, Lidl ya ha dado el «sorpasso» a DIA para convertirse en la tercera cadena más importante del sector por cuota de mercado (supera el 6 %).

«Tienen una evolución magnífica. Ellos han pasado de ‘hard’ a ‘smart discount’ al sumar nuevas capas de valor a su posicionamiento, que sigue basado en precio pero al que añaden la experiencia de compra o su apuesta por lo bio o la sostenibilidad», razona De la Rica.